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Lo que la huelga de los trabajadores del Cerrejón ratifica



Lo que la huelga de los trabajadores del Cerrejón ratifica

 

 

Por 
Gloria Inés Escobar
Licenciada en Español y Comunicación Audiovisual.
Magister en Comunicación Educativa.

 

 

Wilman Palmesano no es trabajador del Cerrejón ni nunca lo ha sido, sin embargo él, como muchísimos miembros de la comunidad afro a la que pertenece, comparten con los trabajadores en huelga el ser víctimas, aunque por supuesto en diverso grado, de Carbones de Cerrejón Limited, la compañía propiedad de las multinacionales BHP Billiton, AngloAmerican y Xstrata-Glencore, que opera la labor de explotación de esta mina a cielo abierto en el departamento de La Guajira;negocio que le dejó,a dicha empresa, gananciasdel 2006 al 2011 por valor de $6.9 billones de pesos ($6.981.60.450.000)[1], mientras el departamento ocupa el segundo lugar entre los más pobres de Colombia por lo que su población, en su mayoría indígenas Wayúu y comunidades afro, padecen unas de las cifras más altas de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI).

Y es que no basta con que los dirigentes del Cerrejón y los portavoces del gobierno repitan por doquier que esta empresa genera empleo y desarrollo para la región y, que a través de los medios de comunicación, afirmen que la huelga “es infundada e irresponsable por sus graves consecuencias al descalificar la bondad del conjunto de beneficios que los trabajadores y la empresa han construido a través de los años, y que hacen de Cerrejón una de las mejores empresas para trabajar”[2](el resaltado es mío).

Bien dicen que en tierra de ciegos el tuerto es rey, pues sí, frente al permanente y creciente desempleo que padece el país y el mundo, generar trabajo parece ser una gran contribución con la sociedad, un acto de gran responsabilidad social como hoy lo llaman, pero como las cosas no son lo que parecen sino lo que en el fondo realmente son, los aproximadamente 12000 trabajadores, de los cuales 5200 son directos y los demás indirectos –prestan sus servicios a la empresa a través de un tercero-, que laboran en el cerrejón no trabajan precisamente en una de las mejores empresas, ni gozan de la calidad de vida que se cree.

Y no es así entre otras razones porque los trabajadores de esta empresa se ven obligados a afiliarse a la EPS que ella determina; no se les reconoce a los trabajadores que sufren enfermedades irreversibles por causa de su trabajo, el reconocimiento de enfermedad profesional; se les niegan derechos laborales, de atención en salud y de sindicalización, a los trabajadores tercerizados; las directivas de la empresa son renuentes a mejorar las condiciones salariales a pesar de sus jugosas ganancias; se incumple consuetudinariamente la protección al medio ambiente; y finalmente, la empresa ejecuta un incesante atropello a las comunidades vecinas a la mina.

Y es aquí donde la huelga de los trabajadores, ya cercana a cumplir el mes, no hace más que ratificar lo que todo el mundo sabe pero los agentes del poder esconden: que a Carbones de Cerrejón, como a todas las empresas, lo único que le preocupa es su rentabilidad, lo demás, la gente, el bienestar de los trabajadores, las comunidades aledañas, el medio ambiente y el progreso de la región, es solo un discurso; que su política de agresión continua y de arrasamiento no tendrá fin hasta dejar devastada por completo la región y todo lo que se mueve sobre ella.

Así que desde otra voz, no la de los huelguistas; desde otro espacio, no el de la empresa; desde otra óptica, no la de quien está en sus entrañas, se ratifica lo que los trabajadores padecen y denuncian: la rapiña, el engaño yel doble discurso que maneja la empresa Carbones de Cerrejón.

Wilman Palmesanoes presidente de la Junta de Acción Comunal de la Comunidad de Chancleta, otra de las comunidades vecinas a la empresa el Cerrejón, y líder que ha padecido junto a su familia y la comunidad, la presencia de la multinacional en sus vidas, presencia que ha significado la obligada reubicación o reasentamientode su lugar de residencia y la pérdida de su condición de campesinos.(Entrevista realizada el 19 de agosto de 2012)

¿Por qué su lucha contra el Cerrejón?

He venido luchando frente al Cerrejón, porque no he estado de acuerdo como ha diseñado para las comunidades el tipo de reasentamiento, no es el mejor, se le están violando los derechos a las comunidades, a sus familias. El Cerrejón es quien dice lo qué se hace y cómo se hace, deciden cuánto es la indemnización, la compensación. Muchas familias aceptan y no se ponen a analizar de que esto es algo muy valioso para uno, porque uno va a ser desarraigado de su territorio y por lo tanto esto ya no vuelve más y como tal tiene uno que tratar de negociar con cabeza fría para poder tener una buena negociación y aunque la tenga muy bien siempre las perjudicadas van a ser las comunidades.

¿Cómo les cambió la vida con la llegada del Cerrejón?

La vida de antes del Cerrejón era muy agradable, había mucha hermandad entre las familias que componían a la comunidad, era una sola familia la comunidad, porque si por decir algo, yo mataba un chivo, todos comían chivo, si se mataba una res, la misma cosa y así sucesivamente cada familia lo hacía, y no por la necesidad de comprar, sino que a cada quien le mandaban su porción y de esa manera había una hermandad muy grande. Era una comunidad muy pobre pero muy fácil la vida cotidiana porque nosotros producíamos lo que consumíamos. A la llegada de la minería había mucha expectativa de progreso y en cuanto a eso nosotros nos llevamos un desengaño porque las expectativas se nos convirtieron en otra cosa muy diferente.

Hoy en día la empresa nos convirtió en paupérrimos, de ser pobres pasamos a paupérrimos, porque a la empresa le convenía muestra situación y se fue adueñando de todas las tierras de las comunidades, las tierras productivas, las tierras donde cultivaban los campesinos y lo hizo de una manera tan engañosa y eso que engañosa es poquito, porque el primero que vendió yo recuerdo que fue un señor llamado Tomás Duarte, y ellos [el Cerrejón] llegaron haciendo trochas por las tierras de cualquiera, porque trazaban una línea y esa línea iba atropellando tierras del que fuera, pero como él tenía una buena cantidad de tierras, como cuatrocientas y pico de hectáreas, a él le hicieron muchos daños en los alambres, en la finca con esas trochas que hacían, entonces empezaron pagándole una mensualidad y después de un año lo llamaron y le dijeron que no podían seguir pagándole la mensualidad y que tenía que venderles y él dijo que no podía venderles porque ese era todo su patrimonio y que allí había criado a toda sufamilia, y ellos le dijeron si no nos vende entonces nos devuelve lo que nosotros le hemos pagado por un año de mensualidad y él dijo que como les iba a pagar si él no les dijo que le dieran eso y además no tenía esa plata, le dijeron a bueno, entonces nos vende o lo expropiamos. Y ya cuando le hablaron de expropiación se arrinconó y tuvo que entregarles las tierras por lo que ellos le dieron allá en Madrigal.

Por cuatrocientas setenta y pico de hectáreas le dieron cuatro millones de pesos y el emigró de su tierra y hoy en día está pobre, porque en el mismo momento que vendió su territorio quedó pobre, eso no le alcanzó para nada, un hombre que tiene como doce hijos. Eso se regó como pólvora en todo el territorio, que ya el Cerrejón está tratando de expropiar a la gente si no le vendían y todo el mundo cogió miedo y apenas llegó el Cerrejón no tenían más que hacer sino esperar a que les dieran lo que les iban a dar, les sacaran las cuentas, porque antes de negociarlo de esta manera, ellos venían y medían la tierra y le decía bueno a ustedes le salió esta cantidad y les daban la cantidad que a ellos le daba la gana. Eso fue un caos en los años 70’s, 80’s y 90’s que fue donde ya estaban comprando todo el territorio y todo lo han comprado. Eso lo han hecho con todas las comunidades, por donde quiera ha pasado el Cerrejón, sembrando la pobreza, muertes, enfermedades.A la familia que ellos consideran larga en una comunidad la atacan, la destruyen, como mi familia.

Nosotros éramos diez hermanos que vivíamos en la comunidad, era la familia más grande que existía en Chancleta. Una señora que es como la paria del Cerrejón acusó a mis hermanos de pertenecer a la guerrilla, fueron acusados de colaboradores de la guerrilla. A uno lo agarraron preso y a los tres días ya estaba en Bogotá, pagó tres años en la Modelo, después de los tres años la señora se disculpó dijo que la perdonaran, que estaba mal de la cabeza, que estaba loca y sin embargo como ya el daño estaba hecho, él tuvo que meter un Habeas Corpus para poder salir. Y al otro no se le ha podido arreglar la situación porque tiene que firmar un poder para hacerle la defensa como reo ausente y los notarios de confianza que nos conocen ya lo sacaron pero el problema es grande. Y todos los operativos salían del Cerrejón, nos dimos cuenta porque el jefe de los vigilantes fue el que llevó el caso allá, y el Cerrejón se daba cuenta de todo, entonces nosotros culpamos al Cerrejón y sabemos que fue el Cerrejón el que tuvo las manos metidas en eso, para destruirnos a nosotros.

Es una cantidad de cosas que hemos vivido nosotros frente a la minería, además de la destrucción de las comunidades, de las familias, la gente todavía cree en la empresa, porque cuando uno se deja llevar por algo como el Cerrejón, es porque cree en el Cerrejón. Yo no he podido hacerlo porque afortunadamente he tenido otra visión y me he dado cuenta de la trampa que monta el Cerrejón para engañar a las familias que viven en esas comunidades, por eso hoy en día el Cerrejón me tiene muy en cuenta. Yo he sido perseguido por el Cerrejón desde el 2009, he sido amenazado. En 2011, en el mes de agosto recibí una amenaza por parte de una funcionaria del Cerrejón y tuve que establecer una denuncia por si acaso a mí me sucedía algo ya sabían quién lo había hecho.

¿Qué les prometió a ustedes Cerrejón?, ¿Cómo les vendió la idea de que ustedes iban a salir beneficiados con la presencia de la empresa aquí?

El Cerrejón en sí, nunca nos prometió un cambio de vida, nunca hicieron una socialización en la comunidad, sino que llegaron indicando gente para dictar cursos para que posteriormente por medio de esos cursos pudiera uno montar una microempresa. Entonces yo les dije que quién iba a prestar la plata, que si la prestaba el Cerrejón, y ellos dijeron no, yo les dije que si era así mejor no hiciéramos nada, porque qué nos ganábamos con hacer cursos sin plata.

Después nosotros tuvimos que hacer un paro, para llamar al Cerrejón a que se sentara con nosotros a negociar, a ese paro vino el gobernador que en aquel entonces era José Luis Gonzales, entró a la empresa y se trajo a los funcionarios de Cerrejón y organizó una mesa de concertación. Y ahí  fue que empezamos a trabajarle a la cuestión del reasentamiento, se fue organizando hasta que se comenzó el reasentamiento en pleno.

Ellos promulgan el desarrollo para las comunidades, pero resulta que no es así como ellos dicen, porque no lo practican, ellos practican es la destrucción de las familias, ¿Por qué? Porque por medio de engaños, por medio de dádivas van conociendo las idiosincrasias de cada familia y de esta manera las llegan a conocer tan perfectamente que se da cuenta cuál es la debilidad de cada uno de los habitantes de las comunidades y por ahí lo atacan, ¿Cuál es la debilidad allá? La necesidad, porque que es que el Cerrejón se adueñó de todo el territorio alrededor y los dejó sin tierra donde cultivar y al no cultivar la gente pasaba hambre. Ellos fueron arrinconándonos y llevándonos poco a poco al punto que ellos querían, era que uno tuviera la necesidad, que uno tuviera hambre para poder negociar con hambre, para que cuando ellos nos ofrecieran una miseria por lo nuestro, tener si es posible el fogón apagado, las ollas boca abajo y los hijos llorando. Ese el punto exacto a donde ellos nos quieran llevar y le conviene, porque con una situación de esas cualquiera acepta.

A mí me ha tocado hacer cosas, y he pasado necesidad pero no me le he doblegado al Cerrejón. En el 2007 ofrecieron pagarme una mensualidad de quinientos mil pesos y yo les dije por qué, y dijeron no es que usted pierde su tiempo en las reuniones con nosotros y hay que remunerarle ese tiempo, y yo les dije eso no lo puedo aceptar yo, porque yo soy el presidente de la junta y me voy a sentar con ustedes a discutir y a defender los derechos de la comunidad y si ustedes me pagan una mensualidad yo ya no voy a ser presidente de la junta, voy a ser un empleado de ustedes, y si ustedes me dan un salario a mí yo con qué cara le voy a discutir, además la comunidad tampoco va a creer en mí y mi credibilidad dentro de la comunidad vale mucho más que eso. De todas maneras yo reuní a la junta en pleno y les comenté y ellos sí aceptaron el pago del Cerrejón, el único que quedé fui yo, yo quedé trabajando solo, porque todos aceptaron desde el vicepresidente para abajo.

O sea que a los otros miembros de la junta también les ofrecieron dinero y ellos sí aceptaron.

Claro, cuando yo los reuní y ellos me dijeron, nosotros nos metimos en esto para conseguir un sueldo o para que nos pagaran y yo les dije desafortunadamente no comparto la idea de ustedes pero la respeto, pero eso sí ya no me vuelvo a reunir con ustedes porque ya no son dignas de mi confianza. Así duraron dos años cobrando la plática y en eso dos años organicé la comunidad, hice un planteamiento total, hice una reestructuración y las saqué, comencé de nuevo. Después de la reestructuración de la junta yo viajé a Australia, en el 2010, cuando regresé ya habían halado al secretario y él ya estaba de parte de la empresa, luego al vicepresidente, y así empezaron otra vez a halar gente y volví a quedar solo. Se hizo la reelección y afortunadamente hoy en día soy nuevamente presidente de la junta pero la comunidad está dividida y eso es algo que me atrofia, porque no puedo hacer nada por la gente que se ha dejado engañar, ellos conocen todo eso, pero bueno.

El Cerrejón no está contento con mi posición porque no han podido engañar a la totalidad de la comunidad. Los diseños de reubicación son perjuicio total para las familias porque esas familias que estando allá son campesinos en el momento que salen de allá ya no son campesinos porque las traen para una urbanización y lo que hace es quitarles la identidad de campesinos, porque ya no vienen en comunidad, yo les he dicho muchas veces que están en un error, que van a acabar con las comunidades, en poco tiempo acaban con el tejido social, porque lo aniquila el Cerrejón, porque esas urbanizaciones con el diseño que tienen y la calidad de la construcción que tienen, eso dispara el estrato, y el estrato extermina a las familias que están dentro.

¿Qué vínculos existen entre el Cerrejón y funcionarios del Estado?

El Estado y la empresa del Cerrejón tienen un vínculo, una relación muy estrecha. Yo creo que el Cerrejón manipula a los funcionarios del Estado o no sé si es que les pagan. Bueno en cierta ocasión, por ejemplo, con el caso de nosotros aquí en el Guajira, en el municipio de Barrancas hay unos tres funcionarios que supuestamente están acompañando a las comunidades, pero yo no he estado de acuerdo en que estos señores estén presentes en nuestras reuniones, porque lo que sirven es de atrofia a las aspiraciones nuestras porque me di cuenta equivocadamente por boca de un funcionario del Cerrejón que les estaba reclamando a estos señores, les dijo “ustedes tienen que entregarme resultados porque para eso se les está pagando un sueldo”. Y les envía el comentario a las demás comunidades pero igual ellos no hacen nada.

¿Cuál ha sido la política de reubicación o reasentamiento que les ha ofrecido el Cerrejón?

Yo siempre he alegado por una reubicación muy diferente a la que está diseñada por el Cerrejón para las comunidades, que es la peor. Yo les he dicho que eso no lo acepto, que en esa no voy, que yo diseño mi propia reubicación. Yo les dije yo no me voy para el municipio de Barrancas, nosotros no vamos, porque el municipio de Barrancas, el 98% está contaminado y si nosotros vamos huyéndole a la contaminación porqué tenemos que irnos para donde hay más contaminación, sería una irresponsabilidad de ustedes reubicar a unas familias en el mismo nivel de contaminación.

De pronto esté equivocado pero hasta donde he leído, las directrices del Banco Mundial, el convenio 169 de la OIT que ratificó Colombia en el 91, dicen que es la misma comunidad quien busca su propio destino, el sitio que mejor le convenga porque es una de las formas de minimizar el impacto en el nuevo sitio, así que yo les dije eso a los del Cerrejón, yo les voy a mandar una comunicación al Banco Mundial, con copia a la OIT, para que ellos me saquen de esta duda, para saber si estoy errado y entonces me dijeron,no, nosotros le respondemos y a los ochos días, en la siguiente reunión me preguntaron “¿dónde quiere usted la reubicación?”,yo dije en el departamento de la Guajira, en cualquiera de sus municipios. Porque ellos están obligando a la gente que tiene que ser en Barrancas, y las directrices del Banco Mundial no dicen eso, dicen es lo contrario y lo que uno trata es salir de lo bueno, para lo mejor e ir buscando un sitio que tenga similitud con el lugar anterior, para minimizar la nostalgia, los recuerdos, esas cosas que torturan el pensamiento..

Entonces ellos me dijeron “bueno, busque un sitio”, pero cuando ya íbamos a arrancar me pararon la búsqueda del sitio, no sé si es que están diseñando alguna estrategia para proponer. Pero yo y el grupo que represento tenemos bien clara la situación, no le vemos ninguna ventaja a esos reasentamientos así como están diseñados, porque todo se hace es al acomodo de la empresa. Si usted no quiere ir lo compran con dinero y tiene que aceptarlo y ahí es donde la gente está equivocada porque el futuro no se compra, al menos en estos casos, porque es el lugar donde van a vivir el resto de sus días y un sitio que no tiene ninguna ventaja para las familias, porque primeramente le quita la identidad de campesinos y los ponen a vivir en una urbanización y esto conlleva al exterminio de las familias que están bajo esos techos. Todo allá es muy lindo, pero resulta que las casas son muy pequeñas.

¿Para usted que representa el Cerrejón?

El Cerrejón para mí representa el exterminio del departamento de la Guajira, porque estoy viendo que los funcionarios del gobierno central, municipal, departamental no hacen nada por frenar a la empresa para que de esta manera no vaya exterminando con las comunidades y los mismos municipios, porque ya algunos barrios de Barrancas están en concesión minera, entonces a Barrancas también le va a llegar.

Pero para mí no es solamente el Cerrejón, sino también la minería aquí en la Guajira, es la destrucción y va a ser la destrucción en el departamento de la Guajira. El departamento tiene carbón en todo el territorio y no tan solo carbón, hay otros minerales, como el gas, teniendo en cuenta que es diferente, no es a cielo abierto la explotación, pero bueno eso también conlleva a la que nosotros no queremos, porque si hubiese desarrollo aquí en el departamento otra cosa sería, pero es que no hay desarrollo, no hay oportunidades para las familias pobres, para las familias del territorio donde están explotando el carbón, es que si les dan oportunidades ellos se hacen fuertes, es que uno al tener un empleo está cómodo, tiene comida para uno, para su familia. Y a uno lo que le preocupa, es que en estos casos el Cerrejón va a apretando poco a poco hasta que cuando llegan a ofrecerle a usted dinero por su tierrita entonces es cruel para uno y por eso es que hay lo que hay, ellos llegan en ese preciso instante, porque ya conocen las situaciones de cada comunidad, porque ellos los llevan a esa situación y negociar con hambre es una desventaja para el vendedor y una gran ventaja para el comprador, como el Cerrejón.

¿Cuántas son las personas que usted representa?

Yo represento 32 familias, pero reubicables 16 no más. Pero estoy luchando para la empresa le reconozca el derechos a estas familias como reubicables. Si nosotros hacemos una negociación aunque la hagamos muy bien, siempre perdemos. Y si la hacemos mal, perdemos mucho más, porque el desastre a la semana ya lo vamos a notar.

¿Cómo ve a futuro todo este proceso?

Ojalá no me vaya a convertir en ‘ave de mal agüero’ como dice el Cerrejón, pero a estas comunidades como están no les veo ningún futuro, veo una comunidad desolada porque esas casas van a quedar solas, o las venderán a precio de gallina flaca, así que el tejido social de esas comunidades va a desaparecer en muy poco tiempo. Porque lo malo de eso son dos cosas fundamentales en las familias que viven aquí actualmente: primero, son campesinos y perdieron la identidad y al no tener identidad no tienen territorio, y el otro es el estrato, el estrato va a aniquilar con las familias que están ahí, porque ya hoy en día y no le estoy mintiendo, yo entrevisté a una familia de Roche, fueron los primeros que se fueron, y lo que me contestaron fue que “fuera a ver la nevera de ellos, y que cuando vivían aquí en Roche tenían gallinas, tenían ganado, tenían cerdos, de todo, y su nevera llena de comida, pero hoy en día lo único que tenía era una vaquita y se le estaba muriendo, se le estaban muriendo de a tres, de a cuatro y que al poco tiempo iba a quedar sin nada”, hasta lloró. Y los de Patilla, me han dicho familias “no, yo aquí hasta he llorado porque estoy descontrolado”.

Les dieron una hectárea de tierra para sembrar a cada familia, y eso por presión mía, porque les iban a dar una hectárea para todas las familias, yo les dije es que lo primero es la tierra, la casa ocupa un segundo plano. Yo les peleaba mucho e insistí mucho esa parte. Yo les decía es que yo soy campesino, yo lo que necesito es tierra, para hacer lo que yo he hecho siempre. Entonces, no le veo futuro a ninguna de estas comunidades y el Cerrejón va a sembrar el hambre, a sembrar muerte, enfermedades, eso es lo que está haciendo hasta el momento, porque en todo su accionar no se proyecta a futuro con las comunidades, hacen unas casas lindas para las comunidades, pero es que ahí es donde está el veneno, porque el estrato aniquila las familias, esas familias son de estrato 1 y a lo menos que les va a disparar es a estrato 4 y ellos están buscando con el alcalde para que le baje el estrato, pero es que eso no es del alcalde, eso es por la estructura, por el material con que haya sido construido.

Ellos pregonan el futuro, el desarrollo, y yo me pregunto ¿En qué parte estamos nosotros?, es aquí no llega el desarrollo, ni tenemos ese futuro. ¿Cuál es el progreso?, de pronto para otras comunidades, pero para las que están en la línea por la que va a pasar el Cerrejón, antes de llegar allá ya las están aniquilando, las están debilitando, se adelantan a los acontecimientos, porque ellos si trabajan a futuro y por medio de gente que está prepara para eso, para engañar. Las tierras las compran con antelación, cinco, seis, siete años, muchas veces hasta de veinte años.

Esto es un desastre, esta minería aquí, y así deben de ser todas la minas, así deben de ser todas las empresas que explotan minas. Yo he escuchado, nunca una empresa que sea consciente, que diga que hay que negociar con los propietarios. Siempre el engaño es total, el primer aliado de ellos es el gobierno, entonces todo lo hacen legal, y al sentirse apoyados por el propio gobierno hacen las cosas descaradamente, porque saben que nadie les va a decir nada.


[1]Censat Agua Viva. Sindicato de Trabajadores del Carbón, Sintracarbón. Una huelga por la dignidad humana. Jueves 07 de Febrero de 2013  En: http://www.censat.org/articulos/10024-analisis/10649-las-razones-de-la-huelga-en-el-cerrejon

[2] Portafolio. Lunes 25 de Febrero 2013. En: http://www.portafolio.co/economia/huelga-el-cerrejon 

 

 

 



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