Estás en: Inicio Música Silvio Rodríguez, un tripulante del Playa Girón

Silvio Rodríguez, un tripulante del Playa Girón
Miércoles 28 de Marzo, 2012


Silvio Rodríguez, un tripulante del Playa Girón

“Compañeros poetas /  tomando en cuenta los últimos sucesos en la poesía / quisiera preguntar /  me urge / qué tipo de adjetivos se deben usar para hacer  el poema de un barco / sin que se haga sentimental / fuera de la vanguardia o evidente panfleto / si debo usar palabras, como Flota Cubana de Pesca /  y Playa Girón…”. Esta fue una de las primeras canciones que dieron a conocer al poeta cubano Silvio Rodríguez, “Playa Girón”. 

En 1969  Silvio Rodríguez deleitaba al pueblo cubano con letras cargadas de poesía en un programa de televisión que tenía un nombre premonitorio, Mientras tanto, cuentan que en una tibia noche de mayo cometió un error garrafal, dejó salir de su boca un comentario acerca de la agrupación inglesa The Beatles que para ese entonces ya residían en los Estados Unidos, el régimen cubano tomó esto como una afrenta y fue sacado de dicho programa, con su trabajo musical obstruido decide emprender un viaje por mares extranjeros. Zarpó desde la Habana con una mochila cargada de buenos y malos recuerdos, en busca de nuevos horizontes en un barco arrastrero llamado Playa Girón el veinticinco  de septiembre de 1969 con casi un centenar de hombres que tenían un promedio de edad de 20 años. La épica travesía duró ciento veinticinco días, Francisco León, un amigo de Silvio que había vivido en Francia, le regaló antes del viaje una pequeña grabadora Philips junto con tres casetes de 90 minutos, gracias a este obsequio Silvio pudo grabar la totalidad de canciones que se le ocurrieron en el barco, en total fueron sesenta y dos, de las cuales sólo catorce acabaron editadas, y sólo siete tenían que ver con su vida a bordo del Playa Girón. “Ojalá”, “Resumen de noticias”, “Cuando digo futuro” y “Playa Girón” son algunos de sus temas más conocidos compuestos en estos cuatro meses y dos días de viaje.


Hay que reconocer que Silvio Rodríguez tiene una buena cantidad de opositores, como la banda chilena Los Prisioneros, ellos le  dedicaron  la canción “Nunca quedas mal con nadie”, estos  aseveraban que Silvio Rodríguez tenía ínfulas de “gringo hippie” y delirios de “juglar moderno”, sé, que como a ellos, a muchos más les desespera escuchar música de Silvio. Por eso, lector, usted que lleva leídos veintiséis renglones de este artículo, me imagino que le interesa así sea una nimiedad el artista de hoy. “Los mares se han torcido con no poco dolor hacia tus costas / la lluvia dibuja en tu cabeza la sed de millones de árboles / las flores te maldicen muriendo celosas”. Hermosa estrofa de la canción “En estos días” que hace parte del álbum Mujeres, otra de sus grandes canciones es “La familia la propiedad privada y el amor”: debo reconocer que es de las que más me gusta: “Cuando se hayan dos balas sobre un campo de guerra / algo debe ocurrir/  que prediga el amor de cabeza hacia el suelo / una nube vendrá o estampidas de tiempo / los ojos tendrán, fue preciso algo siempre / y no fue porque tú / tenias lazos blancos en la piel…”. Cuando Silvio Rodríguez tenía siete años, en el albor de la Revolución Cubana, su padre lo inscribe  en el Conservatorio de Vals, logrando cursar en sólo seis meses tanto el preparatorio como el primer curso de piano, sin embargo, pese al entusiasmo de su profesora, Silvio pierde el interés y deja sus clases al poco tiempo. A los nueve años y motivado por su padre, comienza a transitar por los esplendidos caminos de la literatura, llamándole la atención principalmente la obra del poeta nicaragüense Rubén Darío, el género de la Ciencia Ficción y la obra El principito, de Antoine de Saint-Exupéry, que aún forma parte de sus libros favoritos según dicen sus biógrafos.

“¿En qué estarán convertidos mis viejos zapatos? / ¿A dónde fueron a dar tantas hojas de un árbol? / ¿Por dónde están las angustias, que desde tus ojos saltaron por mí? / ¿Adónde fueron mis palabras sucias de sangre de abril? ¿Adónde van ahora mismo estos cuerpos, que no puedo nunca dejar de alumbrar? / ¿Acaso nunca vuelven a ser algo? / ¿Acaso se van? / ¿Y a dónde van? / ¿Adónde van?...”. Las canciones de Silvio Rodríguez  fueron mis compañeras en una larga etapa de mi vida y hoy por hoy sus versos siguen transitando por las autopistas marrón de mi memoria, es por eso que quise dedicarle estas líneas a uno de los grandes cantautores latinoamericanos, a ese trovador bucanero que batalló contra las inclementes arremetidas de la incertidumbre, a bordo del Playa Girón  y que hoy lo recordamos gracias a los  prodigios  de la escritura.

Por Jaime Restrepo
Fundación Portafolio Cultural
Por Jaime Restrepo
Fundación Portafolio Cultural

 



  • Comentarios
  • 2923 Vistas


      


Todas las marcas registradas son propiedad de PORTAFOLIO CULTURAL. Se prohibe la reproducción total o parcial de los contenidos que aqui aparecen con su nombre, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. © 2015 PORTAFOLIO CULTURAL
SingleClick Solutions